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AMLO, error tras error

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Testigo fiel

Por: Jesús Torres

AMLO, error tras error

Entre los recientes purificados por el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, y que le ha valido una andanada de críticas, figuran nada más y nada menos que el líder minero exiliado en Canadá, Napoleón Gómez Urrutia y Germán Martínez Cácerez, ex dirigente nacional del PAN, durante el mandato del ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa.

La coordinadora de campaña de López Obrador, Tatiana Clouthier fue la primera en sorprenderse por la invitación que hizo el de Macuspana para que ambos personajes ocupen un escaño en el Senado de la República por la vía plurinominal, y no sólo ella,  también la opinión pública nacional quien cada día observa como el tabasqueño sigue sumando errores a su campaña.

Por si no lo sabía, Napoleón Gómez Urrutia,  líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana tuvo que refugiarse en Canadá en el 2006 a raíz de la explosión en Pasta de Conchos, Coahuila que dejó un saldo de 65 muertos. Un caso que a la fecha sigue impune y  que, como se ve, así permanecerá ahora con la protección de Morena hacia el líder minero quien gozará de fuero gracias al ‘perdón’ de López Obrador.

Sobre Gómez Urrutia pesa una demanda por un fraude de 55 millones de dólares en contra de más de 20 mil mineros así como su implicación en los hechos de Pasta de Conchos hace 12 años.

Pasta de Conchos era operada por Industrial Minera México, una subsidiaria de Grupo México cuyo accionista mayoritario es Germán Larrea Mota Velasco, el segundo hombre más rico de México, con una fortuna personal estimada el año pasado por la revista Forbes en 13 mil 800 millones de dólares.

La mina era un desastre en materia de seguridad para los trabajadores, con múltiples desperfectos, uno de ellos para expulsar el gas del carbón que se extraía, lo que finalmente se convirtió en un detonante al momento de ocurrir la tragedia que enlutó decenas de hogares. Y eso lo sabía ‘Napo’.

La otra adquisición de Obrador, la del ex panista, Germán Martínez Cárceres, después de 30 años de militancia en el blanquiazul y de haber operado contra el tabasqueño como dirigente nacional de ese partido en el gobierno de Felipe Calderón, sin el menor merecimiento más que su preparación académica, fue lo que bastó al tabasqueño para obsequiarle una senaduría. ¿Acaso no tiene AMLO buenos abogados en Morena? Error tras error marcarán su derrota y sino al tiempo.