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Consulta popular, una farsa más

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Testigo fiel

Por: Jesús Torres

Consulta popular, una farsa más

La consulta popular a la que están convocando Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena este domingo 1 de agosto para enjuiciar a los ex presidentes de México, no es otra cosa que una farsa más y un gastadero de millones de pesos como si en este país lo que sobrara fuera el dinero.

Como ya se dijo aquí en este espacio, la ley no se consulta, se aplica, pero además, los delitos, si es que los hubo, ya prescribieron, por eso este ejercicio no deja de ser un engaño, una mofa a los ciudadanos.

La pantomima con la que se toparán los ciudadanos que acudan a esta consulta será cuando vean en las papeletas que no aparecen los nombres de ninguno de los cinco ex presidentes a los que se pretende llevar a juicio.

La pregunta formulada será si están de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas.

Aunque resulta un tanto ambigua, una encuesta realizada por el periódico El Financiero asegura que el 70.9 por ciento de la población sí entiende el cuestionamiento que aparecerá impreso en las boletas.

Aunque el planteamiento es poco claro y por tanto no se traducirá en acciones concretas contra quienes pretendan llevar a juicio.

Además para que la consulta popular tenga validez deberán acudir a las urnas el 40 por ciento de las personas registradas en padrón electoral, esto es, 37 millones 439 mil 23 mexicanos.

Si en las elecciones del 6 de junio, ni la mitad de los que votaron por López Obrador en el 2018 le refrendaron su apoyo al tabasqueño y sus candidatos de Morena en las intermedias, no se ve de qué forma esta vez más de 30 millones de electores participen en este ejercicio.

Por eso, esta consulta, desde su origen, está condenada al fracaso y no deja de ser un artilugio para distraer a los mexicanos del incumplimiento de este gobierno en los temas torales como la salud, la seguridad y la economía.

Más allá de buscar justicia, lo que persiste en este, como en muchos otros tantos casos, es sacar raja política mirando al pasado, como hasta ahora se ha hecho, aunque el presente y el futuro sean inciertos.