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En el PRI, de mal en peor

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Testigo fiel

En el PRI, de mal en peor 

Por: Jesús Torres

 

Sean ciertas o no las agresiones contra la ex diputada federal, Ady García por parte del nuevo dirigente sustituto del PRI, Gustavo de la Torre Zurita, el hecho es que en ese partido las cosas no caminan bien de cara a las elecciones de 2018.

 

La anhelada unidad a la que aspira el tricolor por lo que se ve sólo existe en el discurso de quienes hoy se encuentran al frente de este instituto político porque en la realidad el golpeteo, los dimes y diretes y las zancadillas están a la orden del día.

 

La reciente difusión de un audio atribuido al presidente sustituto del PRI contra Ady García puso en evidencia nuevamente las pugnas internas que existen en el Revolucionario Institucional y no es por que la ex diputada federal represente una ‘amenaza’ para algunos aspirantes el próximo año en que habrá elecciones, sino porque en el PRI hay los que se sienten dueños de este partido político.

 

Y quienes mandan hoy en día en la vieja casona de 16 de Septiembre son priistas bien definidos con un grupo político identificado con la actual diputada federal del PRI, Georgina Trujillo Zentella quien quiere ser candidata a la gubernatura del estado. 

 

Eso de apoderarse de un partido es una vieja práctica que no sólo se ha estilado en el PRI, de hecho siempre ha ocurrido así, máxime cuando tuvo el poder sexenio tras sexenio en el estado. Así pasó con los madracistas, andradistas y granieristas más recientemente. Quienes no pertenecían a estos grupos políticos tenían mínimas posibilidades de aspirar a un cargo público.

 

Lo mismo pasa en el PRD con las llamadas tribus, o en el PAN, incluso ahora en Morena, un partido patrimonialista bajo el mando de Andrés Manuel López Obrador donde nada se mueve si él no lo autoriza.

 

Si el PRI quiere recuperar el poder, tendrá que ser incluyente con su militancia y con las diversas expresiones que existen en su interior, dejar pues las viejas prácticas del agandallismo y darle participación a todos porque hasta hoy ha hecho lo contrario.

 

No se ve por ningún lado que hayan cambiado y que hoy por hoy sean una opción diferente de gobierno en el que los ciudadanos  puedan depositar su confianza.  

 

Lo que hay hasta ahora son intereses políticos de grupos para sacar raja en las elecciones locales y federales de 2018. Lo malo es que así no van a ganar ni una alcaldía en el estado. Al tiempo.