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Ex priistas contaminan candidaturas independientes

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Franja Sur

Ex priistas contaminan candidaturas independientes

René Alberto López

El sábado último estuvo en Villahermosa, Tabasco, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, mandatario de Nuevo León, a quien se considera el primer gobernador “independiente” en la historia de México.  

Llegó a dar una conferencia sobre las candidaturas independientes, pero con otros dos propósitos: promover su posible candidatura a la presidencia de México y apadrinar al tabasqueños Oscar Cantón Zetina en su intento de ser candidato independiente al gobierno de Tabasco.

Me mueve a volver a escribir sobre este caso porque para empezar, no es por este tipo de “candidaturas independientes” que hemos abogado miles de mexicanos en el país. El Bronco y Cantón Zetina no son los modelos de ese cambio, que aspiran los ciudadanos.

Estos dos políticos han sido militantes de partidos políticos, quienes al no conseguir sus aspiraciones en su organización, se disfrazan de independientes, esto es, son más de lo mismo, por lo que no garantizan el verdadero cambio de gobernantes que se desean en México.

Bien, el tema no es nuevo, ya hemos dado en este espacio nuestro punto de vista sobre esos supuestos independientes y, seguimos pensando lo mismo.

El día 15 de junio de 2015 bajo el título: “El Bronco y Los Independientes”, escribí en Franja Sur:

“No son pocos los mexicanos que durante años lucharon para que en este país se abriera la vía de los candidatos independientes con el propósito de ampliar la posibilidad de participación a los ciudadanos sin partido.

“En México, como se sabe, los partidos políticos tienen dueños, y en tiempos de elecciones no siempre postulan a sus cuadros más populares, sino que las candidaturas se reparten entre los allegados a los dirigentes estatales y nacionales.

“Sin embargo, al parecer ese principio para el que se crearon las candidaturas ciudadanas podría manosearse, ensuciarse y, por lo visto, finalmente podría convertirse en refugio de ex militantes de los partidos políticos.

“Veamos, en primer lugar los ciudadanos de bien, que sí los hay en pueblos, ciudades y regiones del país, me refiero a personas íntegras, honestas, que gozan de prestigio por su conducta y acciones, si bien pueden ser candidatos, en los tiempos actuales sería remoto que ganen una elección.

“En México, a lo largo y ancho del país, para ganar elecciones constitucionales los aspirantes a competir por un cargo de elección popular necesitan dos herramientas fundamentales: trampa y dinero.

“Una persona ejemplar, con dinero, muy querida en su ciudad, podría ser un excelente candidato, pero sus principios no le permitirían hacer trampas. No estaría de acuerdo en que su gente fuera a arrojar tierra y escombros a las entradas de los centros de votación.

“Tampoco consentiría que su equipo anduviera comprando credenciales de elector a los simpatizantes de su adversario, ni aceptaría reclutar pandilleros para quemar urnas y correr a los representantes de los otros partidos.

“Simple y sencillamente, la gente honesta que todavía nos queda, no tiene el perfil para ser político de la calidad de los que tenemos en México, y, por eso las candidaturas ciudadanas, por el momento, no tienen futuro”.

Hasta aquí la entrega de esa fecha. En efecto, no será en el 2018 cuando un verdadero “candidato independiente”, luche por la presidencia de México con el respaldo del pueblo, sin recurrir a la compra de voluntades.  

Aún falta para lograr ese sueño que de ninguna manera debe truncarse, ni perder la esperanza de que algún día el pueblo despierte, le dé la espalda a la política tradicional y elija con toda libertad a un ciudadano ejemplar, a un auténtico líder alejado de las mafias de los partidos políticos.

Y, no sólo en la presidencia de la república, sino que también se debe ir pensando en cambiar el estado de cosa en las entidades. Pero con  candidatos “independientes de verdad”, no con oportunistas.

El 9 de octubre de 2015 volví a abordar el tema con la columna: “El Bronco, sí es peligro para México”, escribí entonces:  

“Su pasado lo desnuda y ayer el columnista del diario El Universal, Ricardo Alemán, en su espacio Itinerario Político, bajo el título: “El Bronco  y su gabinete, más rateros que Medina”, retrata de cuerpo entero a ese político que, con el apoyo del fuerte grupo de los empresarios del norte, pretenden venderlo a todo México como un presidenciable.

 

“En esa entrega Alemán aporta datos del enriquecimiento del ahora flamante gobernador y de sus recién nombrado colaboradores, de quiénes afirma el columnista, han amasado fortuna a través del despojo a familias, chantajes y oscuros negocios:

 

“Hace diez años Jaime Rodríguez vivía en casa de su segunda esposa, Silvia Mireya González; casa regalada por su suegro. Hoy El Bronco goza de propiedades faraónicas y caballos pura sangre, como Tornado. ¿De dónde hizo su fortuna? Del despojo y la extorsión, señala en una de las partes el comunicador.

 

“Al continuar reseñando el pasado de El Bronco, dice: “El ex priísta llegó al gobierno a partir de acusar de rateros al gobernador Rodrigo Medina, a quien dijo, enviaría a prisión.

 

“Sin embargo, a una semana de asumir el cargo, El Bronco y algunos de sus colaboradores tienen todo para estar en prisión. Abundan las evidencias de que han robado más que aquellos a los que acusaron. Van pruebas.

“Como alcalde de García, El Bronco despojó del predio El Fraile a 38 familias —sacadas la madrugada por civiles encapuchados con armas largas—, y participó en el despojo del predio El Palmital, donde murió Fernando Osorio, ingeniero de la constructora que disputaba el predio.

 

“Luego El Bronco negoció los predios con la constructora de vivienda Servicios Corporativos Javer, propiedad de su socio y mecenas de su campaña, Salomón Marcuschamer”.

 

“Y agrega: Resulta que El Bronco nombró a Roberto Russildi Montellano como secretario de Desarrollo Sustentable. Pero Roberto Russildi es el brazo derecho de Marcuschamer, socio y mecenas de El Bronco.

“El tamaño de esa alianza es de miles de millones de pesos y miles de hectáreas de tierra acaparada a la sombra de la corrupción. De ese negocio sucio y de esos intereses oscuros viene la fortuna de El Bronco. Hasta aquí parte de la documentada columna Itinerario Político”.

Ese es, pues, El Bronco y no como se pinta.  Vino a  Tabasco a tratar de vender espejitos, como todo político de los que actualmente abundan.

La verdad, la verdad es un contumaz ex priista, más de lo mismo, y ese tipo de “candidatos independientes” en realidad son una farsa, el oportunismo en toda su expresión. Estos militantes resentidos con sus partidos de origen son los que están contaminando la noble aspiración de las candidaturas ciudadanas. No es por ahí, el cambio  que anhelan los mexicanos.