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¿Golpe de Estado?

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Testigo fiel
Por: Jesús Torres
¿Golpe de Estado?
Pensar que México podría vivir otra vez un golpe de estado, como ocurrió en antaño, es una ocurrencia que sólo existe en la friolera imaginación del presidente de la república.
Andrés Manuel López Obrador trae a la discusión nacional un tema que ya solo sirve de acervo en los libros de historia de nuestro país.
En la realidad no es un asunto que interese a la gran mayoría de los mexicanos, hay otras prioridades que debe atender este gobierno y que sí son de enorme preocupación.
Distraer la atención de temas como la inseguridad, el sometimiento del estado ante el crimen organizado, el cero crecimiento de la economía, el apabullante desempleo y la falta de medicamentos en hospitales, entre otros tantos problemas, son el reflejo de una administración que ya no sabe cómo atender lo urgente.
Poner un golpe de Estado en la escena nacional se observa más como un distractor ante pifias cometidas por el mismísimo López Obrador, primero ante el operativo fallido en Culiacán y después su enfrentamiento con la prensa en las mañaneras donde salió muy raspado.
Los negativos que viene arrastrando AMLO concluyeron el fin de semana con la asunción a la gubernatura de Jaime Bonilla en Baja California.
Un video que circuló en redes sociales puso al descubierto el respaldo de la secretaria de Gobernación, Olga Cordero al gobernador de aquella entidad para ampliar su periodo de dos a cinco años.
La doble moral de la ministra en retiro quien en principio había calificado  de inconstitucional la llamada ‘Ley Bonilla’ y ahora la avala, no sólo desnudó a la número dos de la administración morenista en el gobierno federal sino que de paso se llevaba entre los pies a su jefe máximo, el originario de Macuspana.
Eso y la crisis que ahonda en Morena, el partido del que ahora se quiere desligar el inquilino de Palacio Nacional han hecho mella en un gobierno que todavía no sabe cómo dirigir los rumbos de este país.
Hablar de un golpe de Estado es como pensar en aquella alegoría de una posible revuelta social si despertaban al tigre. ¿Se acuerdan?