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La diferencia

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Franja Sur

La diferencia

René Alberto López

Si la participación de la prensa tuvo algún efecto en el resultado de los comicios, eso lo deben saber mejor que nadie los operadores de los candidatos que tomaron parte en la elección del pasado 13 de marzo.

 

Ahora, lo que sí pudo apreciar el ciudadano en el desarrollo de la  contienda, es el tipo de prensa que informó a los lectores en el pasado proceso.

 

A ellos, además, les toca calificar si los medios cumplieron o no su función con la sociedad y los partidos políticos.   

 

Ahí, en lo que se escribió, se dijo y se divulgó, el ávido lector tuvo la oportunidad de distinguir y juzgar a los comunicadores y medios, pues hubo desde la crítica mordaz, los comentarios de humor fino, pasando por la prensa ordinaria, adicta a los insultos y bajezas, hasta los considerados análisis.

 

Desde luego, otros aspecto que quedó de manifiesto fue la relación prensa candidatos en la elección extraordinaria del pasado 13 de marzo. Se mostró para propios y extraños el aspirante que ostentó indiferencia, así como aquel que buscó y dialogó con comunicadores, hasta la que enfrentó abiertamente a los medios.  

 

Ahí esta la diferencia. El talante que mostró cada uno de los competidores hacia los comunicadores es hoy tema en las sobremesas de periodistas y directores de medios en Tabasco.  

 

Octavio Romero Oropeza, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), como es su costumbre, su indiferencia hacia la prensa fue parte de su estrategia de comunicación.

 

La práctica de ese partido ha sido en el sentido de que, si buscan al candidato para entrevistarlo, bien, y, si no, también. Pero jamás el aspirante le cruza una llamada a algún periodista, ni tienen la conducta de invitar a algún columnista o reportero a sus giras.

 

Difunden sus invitaciones a conferencia de prensa de manera generalizada, así como sus comunicados. No tienen deferencia con nadie en especial.  

 

Liliana Madrigal Méndez, del PRI, desde que arrancó su campaña se distanció de esa prensa considerada sería y profesional. Su equipo optó por las redes sociales y por medios y periodistas acostumbrados a realizar trabajo sucio, de baja estofa.

 

Cuando compitió por la diputación federal tuvo la gentileza de llamar ella misma a comunicadores para invitarlos a sus acciones de proselitismo. En esta ocasión dejó esa tarea en manos de segundones.  

 

A sus críticos ella misma, al igual que su hacedor Roberto Madrazo Pintado, los enfrentó. Se lanzó contra los medios en general a través de declaraciones subidas de tono en las que descalificó el trabajo de la prensa en su conjunto.  

 

Respecto al tema que nos ocupa, el que marcó la diferencia en la pasada elección extraordinaria, sin duda alguna fue Gerardo Gaudiano Rovirosa, quien no sólo él mismo tomó el toro por los cuernos, sino que tuvo la atención de hablarle a sus críticos y dialogar con éstos.

 

Con inteligencia ágil prefirió platicar con los columnistas sobre los temas que le cuestionaban, en vez de enfrentarlos públicamente.

 

El candidato común del PRD-PT tuvo también el esmeró de correr invitaciones a reporteros y líderes de opinión para que lo acompañaran a sus recorridos, situación de lo que se encargó él mismo a través de llamadas con su celular. Esa fue: la diferencia