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Laudos, jaque a aspiraciones

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Testigo fiel

Por: Jesús Torres
Laudos, jaque a aspiraciones
 
Los laudos laborales se han convertido en una verdadera pesadilla para la mayor parte de los presidentes municipales, máxime en estos tiempos en que algunos han manifestado su aspiración de reelegirse en el cargo por un periodo de tres años más.
 
Por lo pronto el primer ‘ponchado’ en este año electoral fue el alcalde de Paraíso, Bernardo Barrada Ruiz a quien la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo separó del cargo junto con todo el cabildo por el desacato a una sentencia de amparo que desde hace cinco años ordenaba pagar cerca de 40 millones de pesos a 23 trabajadores municipales. 
 
Si el edil como se ha dicho le tocó pagar los platos rotos, pues los laudos fueron heredados por su administración, quienes ya deben estar poniendo sus barbas a remojar son sus homólogos de cuando menos ocho municipios que tienen el mismo problema. 
 
Y es que de acuerdo con datos hasta el mes de octubre del año pasado el acumulado de los 17 ayuntamientos por este concepto superaba los mil 498 millones 702 mil 052 pesos. Y la deuda sigue creciendo a medida que transcurre el tiempo. 
 
Con todo y eso varios munícipes están empeñados en reelegirse este 2018 como pretendía hacerlo el de Paraíso, a pesar de que pueden correr con la misma suerte del alcalde Bernardo Barrada quien por desacato a la Corte se encuentra en riesgo de purgar una condena de hasta 10 años en la cárcel.
 
Estos municipios son Huimanguillo, Cárdenas, Macuspana, Balancán, Centla, Jonuta y Teapa quienes han incrementado sus deudas por concepto de pago de laudos laborales. 
 
Si la SCJN ya sentó un precedente con su resolutivo en el caso de Paraíso y anteriormente con Nacajuca con el ex alcalde, Pedro Landero López, quien por cierto sigue libre de toda culpa, no es de descartarse que más cabezas rodarán de no haber una solución cuanto antes a este problema. Los presidentes municipales deben tener claro que los pagos en bonos chiquitos ya no son suficientes para resolver ese tipo de deudas.
 
A pesar de eso  veremos a muchos ‘valientes’ en este año electoral jugándose el pellejo por ser alcaldes con todo y sus complicaciones políticas, administrativas y financieras.