Inicio Testigo Fiel UJAT, en medio de la tempestad

UJAT, en medio de la tempestad

85
0

Testigo fiel

UJAT, en medio de la tempestad

Por: Jesús Torres

No es la primera vez que en esta columna se aborda el tema de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) así como los desatinos que ha tenido su rector, José Manuel Piña Gutiérrez al frente de la máxima casa de estudios de los tabasqueños. Meterse nuevamente con el bolsillo de los maestros, investigadores, personal de intendencia y administrativos lo puso casi con un pie fuera de la rectoría.

Y como estaba previsto la historia volvió a repetirse por el incumplimiento en  el pago de prestaciones al personal tal como ocurrió a finales de 2016 y principios de 2017, incluida las acciones de  maestros y trabajadores sindicalizados de cerrar las calles y desquiciar la ciudad de Villahermosa como ocurrió en estos días.

Si bien el conflicto en la UJAT  no ha llegado a mayores, por el momento, es por que existe la promesa de Piña Gutiérrez de pagar lo que se debe a más tardar el próximo 19 de este mes. ¿Y, si para esa fecha no está disponible el recurso?  La pregunta es obligada toda vez que se trata de un desembolso de 130 millones de pesos, una cifra nada fácil de conseguir.

Si el conflicto se prolonga hasta el mes de febrero por la falta de dinero, quienes sufrirán las consecuencias del desorden  administrativo en el que se encuentra inmerso la institución serán los universitarios que están próximos a regresar a clases. Y es que a la falta del pago de aguinaldo completo ya se le estarían sumando las dos quincenas del mes de enero de este año a más de 2 mil 800 maestros.

Pero además, de no concretarse el pago del 100 por ciento del aguinaldo a los integrantes del Sindicato de Profesores e Investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (SPIUJAT), se haría efectiva la huelga a la que emplazaron a las autoridades universitarias a partir del 22 de los corrientes. El rector de la UJAT pues se encuentra entre la espada y la pared, no le queda otra opción que pagar o tener ya lista su renuncia al cargo por ineficiente y falto de capacidad.

Y no sólo eso, en la máxima casa de estudios se tiene que trasparentar el destino que se ha dado a los recursos para que no persista la sospecha que se ha caído en actos de corrupción o bien que el dinero de los maestros fueron utilizados para otros fines o han ido a parar a la bolsa de otras personas.

El caso no es menor, dado que el presupuesto que los gobiernos estatal y federal otorgan a instituciones de educación superior como la UJAT se encuentran debidamente etiquetados y se estaría cometiendo un grave delito que amerita cárcel si es otro el uso que se le está dando.